CONTENIDO

        Capítulos
  1. La tierra y sus habitantes
  2. La contaminación y los riesgos para la salud
  3. La alimentación del mundo en el futuro
  4. El agua dulce: sangre vital del planeta
  5. Océanos en decadencia
  6. Los bosques: pulmones de la tierra
  7. La diversidad biológica en peligro
  8. Hacia un mundo habitable

TEMAS PRINCIPALES


Publicación del Population Information Program, Center for Communication Pro-grams, The Johns Hopkins University School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202, USA.


Volumen XXVIII, Número 3
Otoño de 2000
Serie M, Número 15
Temas especiales

Contaminación del agua

En todo el mundo, 2.300 millones de personas padecen enfermedades relacionadas con el agua. La provisión de agua potable y el saneamiento adecuado reportaría importantes beneficios para la salud. Entre esos beneficios están incluidas, según las estimaciones, 2,1 millones menos de muertes por enfermedades diarreicas, 150 millones menos de casos de esquistosomiasis, y 75 millones menos de casos de tracoma (63, 261).

Las enfermedades transmitidas por el agua, o como se dice, por el “agua sucia”, se deben al uso del agua contaminada por desechos humanos, animales o químicos. Se estima que estas enfermedades causan 12 millones de muertes por año, 5 millones de ellas por enfermedades diarreicas. En su mayoría, las víctimas son niños de países en desarrollo (46, 222, 227).

En muchos lugares tanto las aguas de superficie como las subterráneas están contaminadas con desechos industriales, agrícolas y municipales. De acuerdo con la Comisión Mundial sobre el Agua para el Siglo XXI, más de la mitad de los ríos principales del mundo están tan agotados y contaminados que ponen en peligro la salud humana y envenenan los ecosistemas circundantes (117). En muchas grandes ciudades del mundo en desarrollo los suministros de agua potable están contaminados. Sólo la mitad de los 550 millones de habitantes de Asia sudoriental tienen acceso al agua potable (237).

En una zona rural de Togo una mujer de la aldea recoge agua para su familia en un pozo de poca profundidad.

Sara A. Holtz, Peace Corps

En una zona rural de Togo una mujer de la aldea recoge agua para su familia en un pozo de poca profundidad. Mundialmente, unos 2.300 millones de personas padecen enfermedades transmitidas por el agua. La provisión de agua potable y el saneamiento adecuado brindaría importantes beneficios para la salud.

Contaminación por metales pesados

Ya en la antigua Roma se había encontrado que algunas enfermedades estaban relacionadas con los metales pesados. Se atribuía a las ollas, cañerías y fundiciones de plomo la pérdida de inteligencia entre los niños, y las lesiones cerebrales y el comportamiento anormal entre los adultos (181). Los metales pesados liberados actualmente en el medio ambiente provienen de emisiones no controladas por las fundiciones de metal y otras actividades industriales, la evacuación peligrosa de desechos industriales y el plomo de las cañerías de agua, las pinturas y la gasolina.

Los metales pesados más peligrosos para la salud son el plomo, mercurio, cadmio, arsénico, cobre, zinc y cromo. Estos metales se encuentran naturalmente en el suelo en cantidades mínimas, que presentan pocos problemas. Pero cuando están concentrados en ciertas áreas, constituyen un serio peligro. El arsénico y el cadmio, por ejemplo, pueden causar cáncer. El mercurio puede causar mutaciones y daños genéticos, mientras que el cobre, el plomo y el mercurio pueden ocasionar lesiones cerebrales y óseas (262).

Los aditivos de plomo en la gasolina causan extensos problemas de salud en algunos países. En Tailandia, por ejemplo, se encontró en un estudio realizado en 1990 que unos 70.000 niños de Bangkok corrían riesgo de perder cuatro o más puntos del CI (cociente intelectual basado en pruebas estandarizadas) porque estaban sumamente expuestos a las emisiones de plomo de los vehículos automotores. En América Latina unos 15 millones de niños menores de dos años están en riesgo de tener mala salud a causa de la contaminación por plomo (227).

En los Estados Unidos la gasolina con plomo comenzó a eliminarse gradualmente después de aprobarse la Ley del Aire Limpio en 1970. Pero sólo a mediados de los años ochenta la Comunidad Europea hizo lo mismo. En el resto del mundo la gasolina con plomo se sigue usando ampliamente (181, 227).


Anterior | Siguiente
Parte principal | Contenidos


Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health Center for Communication Programs Information & Knowledge for Optimal Health (INFO) Project
111 Market Place Suite 310, Baltimore, MD 21202
Phone: 410-659-6300    Fax: 410-659-6266    
Security & Privacy Policy
Icon Depicting USAID Seal